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Miércoles 26 de Mayo de 2021

Peaje urbano y Zona de Bajas Emisiones: medidas para reducir la contaminación en ciudades

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En los últimos años, los altos niveles de congestión y de contaminación atmosférica en las ciudades está obligando a que se pongan en marcha algunas medidas que ayuden a reducir estos altos niveles, entre ellas, los peajes urbanos y las zonas de bajas emisiones (ZBE). Los peajes urbanos consisten en el cobro de una tarifa por vehículo por acceder a una determinada zona y circular por ella (a veces, solo durante las horas punta), mientras que las zonas de bajas emisiones (ZBEs) prohíben la entrada de los vehículos más contaminantes a determinadas áreas.

Peaje urbano y Zona de Bajas Emisiones

En los últimos años, los altos niveles de congestión y de contaminación atmosférica en las ciudades está obligando a que se pongan en marcha algunas medidas que ayuden a reducir estos altos niveles, entre ellas, los peajes urbanos y las zonas de bajas emisiones (ZBE). Los peajes urbanos consisten en el cobro de una tarifa por vehículo por acceder a una determinada zona y circular por ella (a veces, solo durante las horas punta), mientras que las zonas de bajas emisiones (ZBEs) prohíben la entrada de los vehículos más contaminantes a determinadas áreas.

Según un estudio del Centro de Políticas Económicas de Esade, los peajes urbanos son efectivos en la mitigación simultánea de contaminación y congestión, mientras que las ZBEs resultan efectivas para reducir la contaminación y renovar el parque móvil. Sin embargo, son las ZBEs las medidas que más se están implantando en Europa (más de 200 ciudades) frente a la esporádica aplicación de peajes urbanos (tan solo existen en 5 ciudades: Londres, Estocolmo, Milán, Gotemburgo y Palermo). En particular, en España, la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética obliga a adoptar ZBEs antes de 2023 en todas las ciudades españolas de más de 50.000 habitantes, y en las de más de 20.000 habitantes que muestren problemas de contaminación.

Una explicación a la mayor proliferación de ZBEs frente a los peajes urbanos es la mayor popularidad de las ZBEs entre ciudadanos y ayuntamientos, ya que, por un lado, las ZBEs solo afectan a un cierto número de vehículos (los más contaminantes), mientras que los peajes afectan a todos los vehículos, sin discriminar si es más o menos contaminante. Por otro lado, las ZBEs tienen un menor coste, ya que requieren menores inversiones, y, además, incentivan una mayor penetración del vehículo eléctrico y otros combustibles alternativos.

El estudio propone combinar, en vez de oponer, ambos sistemas: peajes urbanos y ZBEs. De esta manera las autoridades competentes obtienen un mayor margen de maniobra puesto que pueden modificar el estándar de emisiones de la ZBE o incrementar el importe del peaje en función de los niveles de contaminación existentes. Además, para incrementar la aceptación de estas medidas, se defiende el establecimiento de períodos de prueba que ayuden a disipar la incertidumbre y que sirvan para que los ciudadanos comprueben de primera mano las ventajas de estas medidas.

En cuanto a la tecnología a utilizar en este modelo conjunto, la Directiva (UE) 2019/520 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de marzo de 2019, relativa a la interoperabilidad de los sistemas de telepeaje de carretera y por la que se facilita el intercambio transfronterizo de información sobre el impago de cánones de carretera en la Unión, indica que los sistemas que utilizan equipos instalados a bordo (EIB) son más eficientes para grandes dominios de telepeaje, mientras que los sistemas que utilizan tecnología de reconocimiento automático de matrículas (RAM) son más adecuados para dominios reducidos, como los peajes urbanos, donde el uso de EIB generaría cargas administrativas o costes desproporcionados.