Logotipo del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana Logotipo - Estrategia de Movilidad
Logotipo del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana
Logotipo - Estrategia de Movilidad
Jueves 14 de Diciembre de 2023

Acelerar la transición energética de la UE - OCDE

La OCDE ha publicado el estudio económico “accelerating the EU’s green transition” en el que analiza los principales desafíos para acelerar la transición energética en la UE.

Imagen con descripción de la noticia Imagen con descripción de la noticia

La OCDE ha publicado el estudio económico “accelerating the EU’s green transition” en el que analiza los principales desafíos para acelerar la transición energética en la UE.

En el sector transporte, las emisiones han aumentado en los últimos años, reflejando el incremento de la actividad económica y el envejecimiento del parque automovilístico, que sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles. La UE adoptó una reducción gradual de las emisiones de CO2 de los vehículos ligeros de carretera que conducirá a unas normas de emisiones netas cero para los vehículos nuevos a partir de 2035 y propuso una eliminación gradual de las subvenciones a los combustibles fósiles para 2033. Sin embargo, en muchos países de la UE siguen existiendo incentivos para el transporte de pasajeros por carretera que contradicen los esfuerzos ecológicos de toda la UE.

Según el estudio, para acelerar la transición se necesitan más acciones en todos los sectores, pero, particularmente, en los sectores no cubiertos por el comercio de derechos de emisión, como el transporte. La UE establecerá un nuevo régimen de comercio de derechos de emisión (ETS 2) para las emisiones de los combustibles utilizados en el transporte por carretera y otros sectores que no están cubiertos por el ETS actual. Este nuevo ETS 2 se pondrá en marcha en 2027 y será independiente del existente para las emisiones de la energía, la industria, el transporte marítimo y la aviación dentro de la UE. Sin embargo, las tasas impositivas reducidas y las exenciones fiscales para los combustibles fósiles dañinos para el medio ambiente, incluidos los combustibles de aviación y marítimos, continuarían obstaculizando los esfuerzos de descarbonización.

En cuanto a las normas de emisiones de los vehículos nuevos, la UE anunció unas normas de emisiones más estrictas que prevén emisiones de CO2 nulas para los coches y furgonetas nuevos matriculados a partir de 2035. El estudio prevé que esta medida reguladora podría no ser suficiente debido a la lenta sustitución del parque automovilístico y las emisiones causadas por la producción y el uso de vehículos eléctricos. Por una parte, la adopción de los coches eléctricos dependerá de que haya suficiente infraestructura de recarga en las zonas rurales. Los Estados miembros tendrán que garantizar a partir de 2025 la instalación de estaciones de recarga para vehículos eléctricos al menos cada 60 kilómetros en las carreteras principales. Además, la UE exige infraestructura de recarga para todos los edificios residenciales nuevos con más de diez plazas de aparcamiento. Y por otra, para que el transporte por carretera contribuya significativamente a la reducción de emisiones, la fiscalidad nacional de los vehículos debería reflejar la intensidad de carbono de los coches en circulación y tener en cuenta las emisiones a lo largo del ciclo de vida del coche, incluida la producción de baterías y su desmantelamiento.

Con relación al tráfico ferroviario, el estudio señala que, pese a emitir menos carbono por kilómetro que otras formas de transporte de pasajeros, sigue estando poco desarrollado en el conjunto de la UE, ya que en 2021 solo representaba el 6% de los servicios de pasajeros (algo mayor en el tráfico de mercancías). Esto es consecuencia de las diferentes normas de seguridad, sistemas de señalización, burocracia inducida por las normas nacionales y otros sistemas técnicos y administrativos que obstaculizan el flujo de viajeros internacionales por ferrocarril y elevan los precios de los billetes. De modo que, para potenciar los trenes transfronterizos y reducir los tiempos de espera en los pasos fronterizos, deberían armonizarse las normas técnicas y los requisitos de infraestructura nacionales.